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Escasez de memoria chip se agrava: cómo golpea a LatAm

Samsung advierte que el déficit global de chips de memoria se profundizará en 2027; empresas latinoamericanas podrían pagar más por tecnología.

·Meridian Times AI·Confianza: 68%
Samsung Electronics advirtió que la escasez mundial de chips de memoria no tiene alivio a la vista y podría agravarse significativamente hacia 2027. La presión proviene principalmente de la demanda explosiva de infraestructura de inteligencia artificial, que consume volúmenes crecientes de memoria de alto ancho de banda (HBM) y DRAM, tipos de chips que la producción actual no puede satisfacer al ritmo requerido. La alerta fue formulada por ejecutivos del fabricante surcoreano, líder global en memoria semiconductora, sin que se precisaran cifras exactas de déficit al cierre de esta edición.

El contexto que explica esta situación es estructural. La carrera global por construir centros de datos para modelos de lenguaje grande y sistemas de IA generativa ha reconfigurado la demanda de semiconductores. Empresas como Nvidia, Microsoft, Google y Amazon absorben cantidades masivas de chips de memoria para sus aceleradores de IA, compitiendo directamente con la demanda de dispositivos de consumo, servidores empresariales convencionales y equipos industriales. Al mismo tiempo, la capacidad instalada de fábricas de chips —con ciclos de inversión de tres a cinco años— no puede responder con la agilidad que el mercado exige. Samsung, junto a SK Hynix y Micron, concentra más del 90% de la producción mundial de DRAM, lo que hace que cualquier señal de estos actores mueva los precios globales.

Para América Latina, el impacto se transmitiría por al menos tres canales concretos. Primero, el costo de la tecnología importada: la región es compradora neta de equipos electrónicos, servidores, laptops y smartphones, todos dependientes de chips de memoria. Si los precios de los semiconductores suben sostenidamente —como ocurrió entre 2020 y 2022, cuando los precios de DRAM aumentaron hasta un 40% en algunos segmentos— las empresas de retail tecnológico, telecomunicaciones y manufactura en México, Brasil, Colombia, Chile y Argentina verían presionados sus márgenes o trasladarían costos al consumidor final. Segundo, los proyectos de transformación digital y expansión de centros de datos en la región —que han crecido aceleradamente en São Paulo, Ciudad de México y Bogotá— podrían encarecerse o retrasarse por el mayor costo del hardware. Tercero, las empresas latinoamericanas que exportan manufactura electrónica, particularmente en México a través de la cadena de valor integrada con Estados Unidos bajo el T-MEC, podrían enfrentar disrupciones en el suministro de componentes clave.

Los empresarios y directivos financieros de la región deberían monitorear los siguientes indicadores: el índice de precios spot de DRAM DDR5, publicado por DRAMeXchange, que refleja en tiempo real el movimiento del mercado mayorista; los reportes trimestrales de resultados de Samsung (próximo estimado: tercer trimestre 2025) y SK Hynix, donde se confirmarán o revisarán las proyecciones de oferta; y el comportamiento de las importaciones de bienes de capital tecnológico en Brasil y México, que son los mayores compradores regionales. Cualquier endurecimiento de los controles de exportación de chips por parte de Estados Unidos hacia China también podría redirigir demanda y alterar precios globales, con efectos indirectos sobre los costos que pagan las empresas latinoamericanas.